En la escuela, como en todas partes, cada cual es distinto: hay bajos, altos, flacos, gordos, niñas, niños ... ¿Por qué a veces los rechazamos y nos burlamos de algunos? Puede ser porque nos dan miedo, porque no queremos compartir nada con ellos, o porque no tenemos confianza en nosotros mismos.
Ser tolerante es respetar a los demás con sus diferencias físicas, de religión, de modo de vida y de pensar, etc. Es no tener prejuicios ni aceptar las habladurías que se producen sin conocer a las personas. Es ver lo que nos acerca más que lo que nos separa. A pesar de nuestras diferencias, pertenecemos todos al género humano y cada uno de nosotros, adulto, niña o niño, es único y muy importante.


No hay comentarios:
Publicar un comentario